Con el objetivo de salvaguardar la autenticidad y preservar el valor de la Tira Bordada en Punto de Lomillo, el Gobierno del Estado, a través del Instituto para el Fomento de las Artesanías de Tabasco (IFAT), anunció la implementación de sellos de autenticidad y procesos de certificación para esta tradicional pieza artesanal, reconocida como Patrimonio Cultural del Estado desde abril de 2024.

En rueda de prensa realizada en la Casa de las Artesanías, ubicada en la zona CICOM, la titular del IFAT, Vianey Rodríguez Torres, advirtió sobre la proliferación de imitaciones producidas industrialmente mediante técnicas como el sublimado, las cuales—dijo—“pretenden simular una técnica que solo las manos tabasqueñas han mantenido viva por generaciones”.

Frente a esta situación, el Gobierno del Pueblo ha puesto en marcha una serie de estrategias a corto, mediano y largo plazo. Entre ellas destaca la firma de convenios con el CECATI y el CONOCER, para certificar los procesos artesanales y profesionalizar a las y los creadores. Además, se impulsó la creación del Padrón Artesanal, que actualmente integra a 1,344 artesanas y artesanos de los 17 municipios del estado.

Estas y estos artesanos han sido evaluados a través de la Matriz de Diferenciación entre Artesanía y Manualidad (DAM), herramienta que les permite acceder a ferias, corredores artesanales, programas de capacitación, y obtener certificaciones como maestras o maestros artesanos, con la posibilidad de exportar sus productos.

Rodríguez Torres informó también que, en coordinación con diputadas y diputados locales, se realizarán visitas a establecimientos que comercializan productos industrializados similares, con el fin de promover su retiro y crear conciencia sobre el daño económico, cultural y simbólico que provocan a las comunidades artesanas.

En este sentido, la presidenta de la Comisión de Educación, Cultura e Infancia del Congreso Local, María Félix García Álvarez, subrayó que uno de los ejes prioritarios es frenar la competencia desleal a través de la sensibilización y la protección legal.

Por su parte, Karla Alejandra Garrido Perera, subsecretaria de Fomento a la Lectura y Publicaciones de la Secretaría de Cultura, alertó sobre el impacto económico negativo de la producción en serie: “Estos productos cuestan hasta 50% menos, pero no tienen el valor simbólico ni la calidad de las piezas hechas con amor y dedicación por nuestras artesanas y artesanos”.

La “Tira Bordada en Punto de Lomillo” puede tardar entre uno y tres meses en elaborarse, lo que hace que cada pieza sea única. Preservar esta tradición—coincidieron las funcionarias—no solo es una obligación cultural, sino un acto de justicia hacia quienes mantienen viva la identidad de Tabasco con su talento y esfuerzo.

Finalmente, Rodríguez Torres llamó a la ciudadanía a convertirse en embajadoras y embajadores de la cultura tabasqueña, y sumarse a la defensa de esta artesanía que representa una herencia viva del pueblo.

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