
La madrugada de este lunes 23 de junio, las Fuerzas Armadas iraníes lanzaron una serie de misiles contra la base aérea Al Udeid, la mayor instalación militar de Estados Unidos en Medio Oriente, ubicada en Qatar, como represalia por los recientes bombardeos estadounidenses contra tres de sus instalaciones nucleares —Fordow, Natanz e Isfahán—.
Aunque los sistemas antimisiles qataríes y de la coalición interceptaron la mayoría de los proyectiles (se reportan entre 13 y 14 lanzados), no hubo víctimas ni daños reportados. Irán afirmó haber elevado el lanzamiento al mismo número de bombas que EE.UU. había utilizado en sus ataques nucleares, y destacó que evitó deliberadamente las zonas pobladas para no perjudicar a su “país amigo y fraternal”, Qatar.
En relación con la operación, denominada “Anuncio de Victoria” por la Guardia Revolucionaria de Irán, se señala que solo uno de los misiles alcanzó la base, sin causar impacto significativo. Qatar cerró temporalmente su espacio aéreo y condenó enérgicamente el ataque, considerándolo una violación de su soberanía.
Este bombardeo es una respuesta directa al operativo militar estadounidense que destruyó objetivos nucleares iraníes a mediados de semana, con el aval del gobierno de Donald Trump. La escalada coincide con una serie de intercambios de ataques misileros y con drones por parte de Irán e Israel desde el pasado viernes 13 de junio, que ya han dejado al menos 430 muertos y 3,500 heridos en Irán, además de 24 fallecidos en Israel, según reportes recientes.




