En un acto cargado de simbolismo, respeto y compromiso político, el gobernador de Tabasco, Javier May Rodríguez, encabezó la conmemoración del ‘Año de la Mujer Indígena’, destacando el papel histórico, cultural y social de las mujeres originarias del estado.

Acompañado de autoridades educativas y representantes de pueblos originarios, May Rodríguez afirmó que este homenaje no es sólo un acto ceremonial, sino un llamado a “acompañar sus luchas, defender sus derechos y construir un mundo con justicia y dignidad para todas las personas, sin importar su origen, género o capacidad”.

Durante el evento, realizado en el Centro Cultural Quinta Grijalva, el gobernador subrayó que hablar de las mujeres indígenas es “reconocer su legado de resistencia, su papel central en la historia y su rol como guardianas de las lenguas, los saberes y las prácticas agrícolas que sostienen a sus comunidades”.

La educación como eje de transformación

En un discurso que apuntó a la transformación estructural, May Rodríguez resaltó el papel de la educación indígena como un espacio clave para la preservación de la identidad y la transmisión de valores. “Las maestras, promotoras y madres de familia son fundamentales en la formación de nuevas generaciones orgullosas de sus raíces”, enfatizó.

La secretaria de Educación, Patricia Iparrea Sánchez, acompañó al mandatario, en una ceremonia en la que también se destacó la importancia de la justicia comunitaria y la participación activa de las mujeres indígenas en los espacios de toma de decisiones.

Reconocimientos y voces que resisten

Durante la jornada, se entregaron reconocimientos a mujeres indígenas destacadas por su labor en diferentes ámbitos. Entre las homenajeadas estuvieron la estudiante Diana Alexandra Reyes Velázquez, la profesionista Ch’ol Arantza Velox Pérez, la supervisora Margarita Reyes López y la adulta mayor yokot’an Carmela Gordillo Pérez.

En el conversatorio “Voces de las Mujeres Indígenas”, estas mujeres compartieron sus experiencias, reflexiones y desafíos. En especial, se recordó la figura de Bartolina Sisa, líder aymara del siglo XVIII, como símbolo de resistencia viva en la lucha de las mujeres indígenas contemporáneas.

Cultura viva y raíces firmes

La celebración incluyó la inauguración de una exposición indígena con productos artesanales y gastronómicos de los pueblos originarios de Tabasco. El evento fue acompañado por un ritual de los cuatro elementos naturales, a cargo del personal de Educación Primaria Indígena de Centla, que reafirmó la conexión espiritual y cultural con la tierra.

Cipriano Ysidro Ysidro, director de Educación Indígena Intercultural y Bilingüe, hizo un llamado a continuar rescatando las lenguas originarias y a colocar en el centro “la sabiduría de nuestras mujeres indígenas para sacar adelante a nuestras comunidades”.

Un paso más hacia la igualdad

El gobernador concluyó su mensaje enfatizando que este tipo de festivales deben ser “un paso más en el camino de la visibilización, el reconocimiento y la igualdad”. Añadió que es hora de abatir las desigualdades históricas y de construir una sociedad donde las mujeres indígenas tengan las condiciones para ejercer plenamente sus derechos.

Con este evento, Tabasco no sólo celebra, sino que se compromete a seguir avanzando hacia una sociedad más equitativa, incluyente y respetuosa de la diversidad cultural que enriquece al estado y al país.

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