









Desde muy temprano y con la convicción de que sembrar un árbol es regalar vida, cientos de familias tabasqueñas participaron en la Jornada Estatal de Reforestación 2025, una iniciativa impulsada por el Gobierno del Pueblo, encabezado por el gobernador Javier May Rodríguez, que logró la siembra de al menos 2.4 millones de árboles en los 17 municipios del estado.
Uno de los frentes más activos fue el vivero de la Comisión Estatal Forestal (Comesfor), ubicado en Ciudad Industrial, donde se cumplió con éxito la meta de plantar 2 mil especies nativas. Ahí, familias como la de Jovino Acosta Naranjo, acompañado de sus hijos Marifer, Fabián y Patricia del Carmen, dieron muestra de conciencia ambiental y compromiso comunitario.
“Sembrar un árbol es heredar un mundo mejor a las nuevas generaciones”, expresó don Jovino, quien salió con su familia desde su hogar en la ranchería Río Tinto, a 17 kilómetros de la capital tabasqueña.
La jornada reunió a trabajadores de la Secretaría de Medio Ambiente y Desarrollo Sostenible (Semades), la Comisión Estatal de Agua y Saneamiento (CEAS), personal de Pemex, empleados de Coca Cola FEMSA y colaboradores de la Revista Más Líderes, quienes sumaron esfuerzos con la sociedad civil para regalar un respiro al planeta.
Para Jovino Acosta, participar junto a sus hijos en esta actividad fue una oportunidad para enseñar con el ejemplo. “Cuando quemamos y tumbamos árboles, destruimos nuestros recursos naturales. Esta jornada ayuda a empezar a compensar el daño que le hemos hecho al medio ambiente”, afirmó.
La cultura del cuidado del entorno también se transmite en otras familias, como la de Sergio Córdoba Campos y su hijo Sergio Ronaldo, quienes sembraron una planta de cacao dentro de un sistema agroforestal. El padre celebró que su hijo, de 18 años, comparta su visión ambientalista.
“Transmitir estas acciones es inculcar la educación ambiental que tanta falta hace para tener mayor respeto por la vida”, destacó Córdoba Campos.
El entusiasmo fue compartido por participantes de otras localidades, como Guadalupe Martínez Calcáneo, de Xicoténcatl, Macuspana, quien definió la jornada como una iniciativa que trasciende fronteras:
“Sembrar árboles es oxigenar el mundo. Es una iniciativa que sale de Tabasco para la humanidad”, expresó con emoción.
Por su parte, Samuel Arturo Cadena Muñoz resaltó el impacto de la reforestación en la mitigación del cambio climático y la regeneración del medio ambiente.
La jornada no solo cumplió con una meta de plantación, sino que sembró conciencia, unión comunitaria y esperanza. Desde niños hasta adultos mayores, la ciudadanía participó con entusiasmo en una cruzada verde que, como lo señalaron muchos de los asistentes, no solo busca plantar árboles, sino sembrar futuro.




