Un Juez de Control inició un juicio en contra de Jorge Antonio «N» implicado en el asesinato del entonces candidato presidencial Luis Donaldo Colosio Murrieta, ocurrido el 23 de marzo de 1994, en Lomas Taurinas, Tijuana, Baja California.

Elementos de la Fiscalía General de la República (FGR) arrestaron a Jorge Antonio, exagente del extinto Centro de Investigación y Seguridad Nacional (Cisen).

Según el expediente de la fiscalía,  Jorge Antonio es señalado como el presunto segundo tirador en el asesinato de Colosio Murrieta.

De acuerdo con el Registro Nacional de Detenciones (RND) de la Secretaría de Seguridad y Protección Ciudadana (SSPC), su detención se llevó a cabo en la colonia Los Reyes, Tijuana. 

A finales de enero de 2024, la FGR informó que existió un segundo tirador en el homicidio de Colosio, e implicó al exsecretario de Seguridad Pública federal, Genaro García Luna, preso en Estados Unidos por corrupción y narcotráfico.

La fiscalía argumentó pruebas que «implican a Jorge Antonio, agente del entonces Centro de Investigación y Seguridad Nacional, asignado a cubrir al candidato presidencial.

La FGR precisó que las pruebas presentadas en contra del  exagente «demuestran su presencia en el lugar del homicidio, en el mismo momento del crimen, cuando hubo una diferencia de segundos entre ambos disparos».

Además, señaló que se encuentra «debidamente probado» que el Cisen, en aquel entonces parte de la Secretaría de Gobernación (Interior) «mandó al acusado para que estuviera en el lugar de los hechos, para después encubrirlo y sacarlo de Tijuana de manera urgente y subrepticia».

Precisó que el video que prueba el primer disparo, y al cual el juez le pretende dar valor frente a todas las pruebas aportadas, «estaba ubicado hacia el primer tirador y no dirigido hacia el segundo, que se hallaba en un ángulo totalmente distinto, razón por la cual no podía observarse».

El asesinato de Colosio, entonces candidato a la presidencia de México por el Partido Revolucionario Institucional (PRI), se considera el magnicidio más grave en México desde 1928, cuando asesinaron al presidente electo Álvaro Obregón.

Colosio recibió dos balazos mientras saludaba a la multitud en un mitin en el popular barrio de Lomas Taurinas, en la fronteriza Tijuana.

Tras el crimen se detuvo al asesino material y confeso, Mario Aburto, quien actualmente cumple condena en prisión y ha pedido revisar el caso.

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