Durante más de 24 horas de gira por el estado, la presidenta de México, Claudia Sheinbaum Pardo, visitó cuatro municipios tabasqueños para supervisar obras estratégicas, entregar becas y anunciar proyectos productivos. Su recorrido incluyó Jonuta, Macuspana, Cárdenas y Comalcalco, donde fue recibida por cientos de habitantes que salieron a su encuentro para expresarle apoyo.

La mandataria federal, acompañada por el gobernador Javier May Rodríguez, inició actividades en Jonuta, donde entregó tarjetas de la beca “Benito Juárez” a estudiantes de bachillerato. Posteriormente, supervisó el avance de la autopista Escárcega–Macuspana, constató el progreso del nuevo Hospital General IMSS-Bienestar de Cárdenas, y anunció en el Festival del Chocolate la construcción de la planta Chocolate Bienestar, procesadora de cacao que se instalará en Comalcalco.

Comunidades esperan su paso en Jonuta

La expectativa por la visita presidencial reunió a habitantes de diversas comunidades —Los Pájaros, Playa Bonita, Trinidad y Catalina, Los Güiles, entre otras— quienes se concentraron desde temprano en el cruce de La Frutilla, a medio camino entre Zapatero y la cabecera municipal.

Con pancartas, globos y mensajes de agradecimiento, las familias aguardaron bajo el sol, intercambiando bromas y relatos de los beneficios recibidos por programas sociales como Sembrando Vida, Pescando Vida, la Pensión para Adultos Mayores y las becas Rita Cetina.

“Gracias a Sembrando Vida ya no sufrimos como antes; ahora producimos nuestros alimentos”, compartió doña Margarita Pérez, campesina de 70 años proveniente del ejido Tomás Garrido.

Blanca Estela, vecina de Los Pájaros, expresó su emoción por recibir por primera vez a una presidenta en el municipio. “Es un día histórico para Jonuta. Venimos a decirle que seguimos adelante con su apoyo”, señaló.

Un encuentro inesperado

Cerca de las cinco de la tarde, el convoy presidencial se acercó al punto donde aguardaban las familias. Aunque muchos solo esperaban verla pasar, Sheinbaum descendió del vehículo para saludar personalmente a las y los presentes.

Durante cinco minutos, estrechó manos, recibió peticiones escritas y se tomó fotografías con jóvenes, mujeres trabajadoras, adultos mayores y familias completas.

“¡Los jóvenes de Tabasco estamos con usted!”, se escuchó entre los gritos de bienvenida.
“¡Gracias por venir a Jonuta, Presidenta!”, añadieron otros pobladores.

Un gesto que quedará en la memoria comunitaria

La breve interacción dejó una profunda impresión entre quienes esperaron por horas. “Es una gran oportunidad para conocerla; no iba a dejarla pasar”, declaró la matriarca del clan Morales, de más de 80 años.

Para muchos habitantes de esta zona rural, la visita representó no solo un acercamiento con el gobierno federal, sino también un reconocimiento a su vida cotidiana y a los programas sociales que han transformado sus comunidades.

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