
El Gobierno de México anunció un acuerdo con los 32 estados para homologar la reciente reforma federal que redefine el delito de abuso sexual como cualquier acto de naturaleza sexual sin consentimiento. La medida forma parte de una estrategia nacional para combatir la violencia contra las mujeres.
La secretaria de las Mujeres, Citlalli Hernández, explicó que la reforma al artículo 260 del Código Penal Federal busca establecer criterios uniformes para prevenir, denunciar y sancionar agresiones sexuales. La nueva definición incluye tocamientos, roces, exhibiciones y representaciones explícitas, y establece penas de tres a siete años de cárcel, multas y medidas reeducativas obligatorias.
Hasta ahora, 22 entidades ya presentaron iniciativas locales para adecuar sus leyes, y se espera que las 32 lo hagan en los próximos días.
El Gobierno federal también implementará un programa de capacitación para fiscalías y tribunales, así como protocolos reforzados ante casos de abuso en el transporte público.
Las autoridades subrayan que esta reforma es clave para atender un problema estructural: más del 70% de las mexicanas ha sufrido algún tipo de violencia y casi la mitad, violencia sexual.
El objetivo es claro: garantizar justicia, mejorar la protección de las mujeres y avanzar hacia un país con leyes más fuertes y una respuesta uniforme en todo el territorio.




