
El Gobierno de la presidenta Claudia Sheinbaum presentó este lunes los lineamientos de la iniciativa para reducir la jornada laboral semanal de 48 a 40 horas, una reforma que calificó como histórica y que —según autoridades— será resultado de “un amplio consenso” entre trabajadores, empresas y especialistas.
El secretario del Trabajo, Marath Bolaños, explicó durante la conferencia matutina que la propuesta se construyó tras casi cinco meses de diálogo, con más de 40 foros y mesas de trabajo y la participación de más de dos mil representantes de diversos sectores.
Beneficios laborales y económicos, según el Gobierno
Bolaños sostuvo que la evidencia internacional confirma que reducir la semana laboral genera beneficios no sólo para las y los trabajadores, sino también para las empresas y la economía en general. Entre estos, mencionó incrementos en la productividad, mejoras en la salud, mayor cohesión social y un equilibrio más sano entre la vida personal y el trabajo.
Sin reducción salarial y con nuevos límites
La iniciativa establece que la jornada de 40 horas quedará inscrita en la Constitución y en la Ley Federal del Trabajo, sin implicar recortes en salarios, sueldos ni prestaciones. También prohíbe que los menores de edad realicen horas extra.
El proyecto fija límites estrictos:
- La suma de horas ordinarias y extraordinarias no podrá rebasar las 12 horas en un solo día.
- Las horas extra seguirán siendo voluntarias y pagadas al doble, y al triple en los primeros cuatro casos.
- Los empleadores deberán llevar un registro detallado de horarios para garantizar el cumplimiento.
Aplicación gradual entre 2027 y 2030
El Gobierno propone una implementación escalonada para facilitar la adaptación de las empresas:
- 2026: periodo de adecuación.
- 2027: jornada de 46 horas semanales.
- 2028: reducción a 44 horas.
- 2029: descenso a 42 horas.
- Enero de 2030: jornada laboral definitiva de 40 horas.
Bolaños destacó que la reforma busca “devolver tiempo de vida a las y los trabajadores” y adelantó que la iniciativa será enviada al Congreso de la Unión para su discusión y posible aprobación en 2026.
Sheinbaum descarta impacto significativo para empresas
La presidenta Sheinbaum afirmó que la propuesta es fruto de un acuerdo amplio y defendió la gradualidad como mecanismo para dar certidumbre al sector privado. Aseguró que la reducción “no representa un costo adicional significativo para las empresas”.
Postura de los trabajadores y llamado a la colaboración
El presidente del Congreso del Trabajo, Reyes Soberanis Moreno, celebró el avance del compromiso presidencial y reconoció el proceso de diálogo. Aseguró que los trabajadores no sólo respaldan la reforma, sino que “también la defenderán”.
Soberanis llamó a mantener el trabajo conjunto con las empresas para evitar impactos negativos y adelantó que cuentan con propuestas específicas para cada sector productivo.
“Tenemos el reto de construir un país con justicia social”, concluyó.




