
La presidenta de México, Claudia Sheinbaum Pardo, felicitó este domingo al pueblo de Chile por la jornada electoral y al presidente electo, el derechista José Antonio Kast, tras su triunfo en las elecciones presidenciales.
A través de un mensaje difundido en la red social X, la mandataria mexicana expresó su reconocimiento al proceso democrático y manifestó su disposición a mantener una relación de cooperación bilateral. “Confío en que ambos gobiernos seguiremos trabajando por el bien de nuestros países y de la región”, señaló.
De acuerdo con datos preliminares del Servicio Electoral de Chile (Servel), con el 83.4 % de los votos escrutados, José Antonio Kast obtuvo el 58.61 % de los sufragios, superando a la candidata de izquierda Jeannette Jara, quien alcanzó el 41.39 %. El líder del Partido Republicano, de 59 años, logró imponerse en las 16 regiones del país, incluidos bastiones tradicionalmente de izquierda como Valparaíso y la Región Metropolitana.
Arturo Squella, presidente del Partido Republicano y cercano colaborador de Kast, confirmó que la candidata opositora reconoció su derrota. “Nos sentimos muy orgullosos del trabajo realizado y del sacrificio de asumir la responsabilidad ante las crisis que enfrenta Chile”, afirmó.
El triunfo de Kast representa la segunda victoria presidencial más amplia desde el retorno a la democracia, solo detrás de la obtenida por Michelle Bachelet en 2013. Asimismo, se convierte en el primer político identificado con el pinochetismo en llegar al Palacio de La Moneda por la vía democrática.
José Antonio Kast, padre de nueve hijos y de convicciones ultracatólicas, asumirá la Presidencia el próximo 11 de marzo, cuando reciba la banda presidencial de manos del actual mandatario, Gabriel Boric, quien lo derrotó en las elecciones de 2021.
La campaña electoral estuvo marcada principalmente por los temas de seguridad y migración irregular, y el presidente electo ha prometido medidas estrictas en ambos rubros. No obstante, Kast enfrentará un escenario político complejo, con un Congreso sin mayorías claras, lo que anticipa retos importantes para la gobernabilidad durante su mandato.




