
La difusión de videos que documentan bombardeos sobre territorio iraní ha amplificado el impacto de la ofensiva conjunta lanzada por Israel y Estados Unidos contra Irán, en una operación denominada “Rugido de León”.
Las imágenes, que circulan en medios internacionales y redes sociales, muestran explosiones en instalaciones militares y columnas de humo elevándose desde distintos puntos, incluida la capital, Teherán. De acuerdo con el Ejército israelí, los ataques se dirigieron contra decenas de objetivos estratégicos vinculados al programa nuclear y a la infraestructura misilística iraní.
Autoridades en Tel Aviv señalaron que la ofensiva responde a lo que consideran “amenazas existenciales”, al acusar a Teherán de intentar revitalizar su programa nuclear y reforzar su capacidad armamentística, además de financiar y armar a aliados regionales.
Además de la capital iraní, se reportaron explosiones en ciudades del oeste como Kermanshah, así como en Qom, Karaj e Isfahán, en el marco de los ataques aéreos coordinados.
Mientras continúan las operaciones militares, el Comando del Frente Interior en Israel exhortó a la población a mantenerse atenta a las directrices oficiales. Mandos castrenses israelíes indicaron que las acciones podrían prolongarse “todo lo necesario” para garantizar la seguridad nacional, en un escenario que reaviva la tensión en Oriente Medio y genera reacciones en la comunidad internacional.



