Irán atacó barcos comerciales y el Aeropuerto Internacional de Dubái el miércoles, intensificando una campaña para cerrar el golfo Pérsico, a medida que aumentan las preocupaciones energéticas a nivel mundial, y mientras Estados Unidos e Israel continúan con su ofensiva sobre la República Islámica.

La respuesta de Irán al bombardeo sorpresa israelí y estadounidense de hace 12 días ha trastocado las rutas comerciales, ha estrangulado los suministros de combustible y fertilizante que salen del golfo Pérsico, y ha amenazado el tráfico aéreo a través de una de las regiones más transitadas del mundo. Ambos bandos se han atrincherado, con la esperanza de resistir más que el otro.

Según una evaluación de la inteligencia israelí, el nuevo líder supremo de Irán, el ayatolá Mojtaba Jamenei, fue herido al inicio de la guerra, el día en que su padre y predecesor, el ayatolá Alí Jamenei, murió en un ataque aéreo israelí.

Un funcionario de inteligencia israelí y un reservista con conocimiento de la evaluación hablaron bajo condición de anonimato porque no estaban autorizados a declarar sobre el asunto ante los medios. No dieron detalles sobre la naturaleza de las heridas.

Jamenei hijo, de 56 años, cuya esposa también murió en el ataque israelí, no ha sido visto desde que se convirtió en líder supremo el lunes. Yousef Pezeshkian, hijo del presidente iraní Masoud Pezeshkian, escribió en redes sociales que había escuchado que Mojtaba Jamenei estaba herido, pero que amigos dijeron que “está sano y no hay problema”.

Tendencias