



Con la llegada de la primavera, Tabasco se transforma en un espectáculo natural de gran belleza, donde especies como el macuilís, el guayacán y el flamboyán llenan de color calles, parques y campos del estado.
Estas floraciones, características de la temporada, no solo embellecen el paisaje urbano y rural, sino que también forman parte de la identidad natural de la entidad, reconocida por su riqueza ambiental.
Cada año, este fenómeno atrae la atención de habitantes y visitantes, quienes pueden apreciar la diversidad de tonalidades que convierten al estado en un referente de biodiversidad en el sureste mexicano.












