
Las fuerzas armadas de Estados Unidos atacaron este miércoles una instalación militar del sur de Irán y derribaron cuatro drones de ataque que fueron lanzados sobre barcos norteamericanos en “defensa propia”, de acuerdo con funcionarios citados por medios locales.
Estados Unidos habría derribado los drones lanzados por Teherán al tratarse de una “amenaza” contra el tráfico comercial del estrecho de Ormuz y las naves de la armada norteamericana, de acuerdo con militares citados bajo anonimato por medios estadounidenses.
Los medios estatales iraníes fueron los primeros en alertar sobre tres explosiones al este de Bandar Abbas, la principal ciudad portuaria cercana al estrecho de Ormuz.
Antes de estos ataques, los mismos que se han extendido durante los últimos tres días, el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, descartó la posibilidad de cerrar un acuerdo con Irán que permita a la República Islámica ejercer control alguno sobre el estrecho de Ormuz, clave para el comercio mundial de petróleo.
“Son aguas internacionales, nadie las va a controlar. Vamos a vigilarlas. Las vigilaremos, pero nadie las va a controlar”, declaró durante una reunión de gabinete en la Casa Blanca.
El mandatario dio estas declaraciones después de que la televisión estatal iraní difundiera un preacuerdo, desmentido por la Casa Blanca, según el cual Teherán se comprometería a restablecer el tráfico en el estrecho.














