



El gobernador Javier May Rodríguez encabezó la inauguración del III Congreso Palmero Mexicano: “Cultivando riqueza sustentable, cosechando un futuro productivo para la palma de aceite en México”, donde destacó que la elección de Tabasco como sede de este encuentro de relevancia internacional confirma la consolidación de la entidad como una de las principales regiones productoras de palma de aceite del país.
Acompañado por el consejero y encargado de Negocios de la Embajada de Malasia, Jesse Quiban, así como por el director ejecutivo de la Roundtable on Sustainable Palm Oil (RSPO), Joseph D’Cruz, el mandatario estatal reconoció el esfuerzo de las mujeres y hombres que han contribuido al fortalecimiento de una actividad estratégica para el desarrollo económico del sur-sureste mexicano.
Ante representantes del sector académico, organismos nacionales e internacionales, productores e investigadores, Javier May subrayó que la participación de especialistas y actores de la cadena productiva enriquece el intercambio de experiencias y fortalece el futuro de la industria palmera en México.
Asimismo, agradeció a la Federación Mexicana de Palma de Aceite (Femexpalma) por elegir a Tabasco como sede de este importante encuentro, al tiempo que reconoció la labor que realiza el organismo para impulsar el desarrollo sustentable del sector y promover la participación de todos los eslabones de la cadena productiva.
“Para las y los tabasqueños es motivo de orgullo recibir a quienes contribuyen al fortalecimiento de una actividad que genera bienestar y oportunidades para nuestra gente”, expresó.
Durante el evento, el titular del Poder Ejecutivo entregó el reconocimiento al “Mérito Palmero” a Luis Pérez Moret, director de Industrias Oleopalma, por su destacada trayectoria, liderazgo y aportaciones al crecimiento de la industria de la palma de aceite en México.
El Congreso Palmero Mexicano reúne a productores, empresarios, investigadores, autoridades y organismos especializados para analizar los retos y oportunidades del sector, así como impulsar prácticas sostenibles que fortalezcan la productividad y competitividad de esta actividad agroindustrial.







