El embajador de Estados Unidos en México, Ronald Johnson, destacó la colaboración bilateral tras el hallazgo de un túnel clandestino que conectaba Tijuana con Otay Mesa, California, presuntamente utilizado para el tráfico de drogas.

De acuerdo con el diplomático, la estructura subterránea contaba con casi 600 metros de longitud, una profundidad de alrededor de 17 metros y estaba equipada con electricidad, ventilación y un sistema de rieles.

Durante el operativo, las autoridades aseguraron más de una tonelada de cocaína, cuyo valor fue estimado en 45 millones de dólares, lo que representó un importante golpe a las redes de narcotráfico que operan en la frontera entre México y Estados Unidos.

“Los cárteles pueden cavar túneles, pero no pueden esconderse”, afirmó Ronald Johnson.

El embajador señaló que, pese a los métodos cada vez más complejos utilizados por los grupos criminales, las autoridades de ambos países mantienen acciones conjuntas para localizar sus operaciones y llevar a los responsables ante la justicia.

Johnson sostuvo que la cooperación bilateral continúa siendo una herramienta clave para combatir el tráfico de drogas y otras actividades ilícitas en la región fronteriza, al tiempo que reiteró el compromiso de ambos gobiernos para enfrentar a las organizaciones delictivas.

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