Un incendio forestal considerado el más devastador en la historia reciente de la Comunidad de Madrid mantiene en alerta a las autoridades españolas, luego de extenderse también hacia la provincia de Ávila, en Castilla y León, y obligar a evacuar o confinar a más de 88 mil personas.

Las zonas con mayores afectaciones incluyen los municipios de Chapinería, Navas del Rey, Colmenar del Arroyo, Fresnedillas de la Oliva, Robledo de Chavela, Navalagamella, Valdequemada, Aldea del Fresno, Zarzalejo y Las Rozas de Puerto Real, donde equipos de emergencia continúan trabajando para proteger a la población.

Ante la magnitud del incendio, el Gobierno de España declaró la emergencia nacional y activó todos los recursos disponibles para combatir las llamas. Además, solicitó apoyo internacional a la Unión Europea para reforzar las labores de control y extinción.

De acuerdo con los primeros reportes, el fuego ha consumido alrededor de 42 mil hectáreas, una superficie equivalente a tres veces el tamaño de la ciudad de Madrid. En lo que va del año, España acumula más de 126 mil hectáreas afectadas por incendios forestales, una de las cifras más elevadas registradas.

Las autoridades atribuyen la rápida expansión del siniestro a la combinación de altas temperaturas, sequía y fuertes rachas de viento, condiciones que han permitido que las llamas avancen a velocidades superiores a los 30 kilómetros por hora y afecten zonas de bosque con especies como castaños, encinas, pinos y abedules.

El presidente español Pedro Sánchez llamó a establecer un “pacto de Estado” para hacer frente a la emergencia climática, mientras que la presidenta de la Comunidad de Madrid, Isabel Díaz Ayuso, reconoció que el incendio ha superado la capacidad de respuesta disponible y alertó sobre el riesgo de que pueda unirse con el siniestro registrado en Ávila.

Como parte de la ayuda internacional, la Unión Europea envió cuatro hidroaviones, además de brigadas procedentes de Grecia, Italia, Portugal y Turquía para apoyar los trabajos de combate al fuego.

Bomberos forestales señalaron que desde meses atrás habían advertido sobre la reducción de labores preventivas debido a la falta de personal, situación que, según indicaron, pudo aumentar el riesgo de incendios de gran magnitud durante la temporada de calor.

Hasta el momento no se han reportado personas fallecidas por los incendios de Madrid y Ávila. Sin embargo, otros siniestros recientes en España han dejado 14 víctimas mortales y miles de hectáreas destruidas.

Las autoridades mantienen el llamado a la población para atender las indicaciones de Protección Civil mientras continúan las labores para controlar uno de los incendios forestales más graves registrados en el país.

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