El crecimiento de la inteligencia artificial en Estados Unidos modificó la dinámica de las exportaciones mexicanas, al impulsar la demanda de equipos tecnológicos y componentes utilizados para la construcción de infraestructura digital.
Entre enero y mayo de 2026, los envíos de computadoras, servidores, tarjetas electrónicas, cableado y otros productos relacionados con la inteligencia artificial alcanzaron un valor histórico de 105 mil 780.9 millones de dólares, superando por primera vez a las exportaciones del sector automotriz, que durante décadas lideró el comercio exterior del país.
Los productos vinculados con la infraestructura de inteligencia artificial ya representan 33.3 por ciento de las exportaciones mexicanas, contribuyendo a que las ventas totales al exterior alcanzaran un máximo histórico de 317 mil 172 millones de dólares durante los primeros cinco meses del año, de acuerdo con datos del Banco de México.
El crecimiento de este sector fue de 84.5 por ciento respecto al mismo periodo de 2025, mientras que la industria automotriz redujo su participación debido a la presión generada por los aranceles impuestos por Estados Unidos. Los envíos de vehículos y componentes automotrices registraron una caída anual de 1.5 por ciento, con un valor de 60 mil 538 millones de dólares.
Especialistas señalaron que México se ha integrado al auge de la inteligencia artificial principalmente mediante la fabricación y ensamblaje de componentes necesarios para centros de datos, como servidores, tarjetas electrónicas, unidades de procesamiento, sistemas de enfriamiento y equipos eléctricos.
Empresas globales como Foxconn, Flex, Jabil y Sanmina tienen presencia en el país y participan en cadenas de suministro tecnológicas orientadas al mercado estadounidense.
Jalisco, Chihuahua, Baja California, Nuevo León, Coahuila y Tamaulipas destacan como entidades clave en esta industria, debido a su capacidad de manufactura electrónica y ensamblaje de componentes tecnológicos.
Expertos consideran que el crecimiento de la infraestructura para inteligencia artificial no sustituye a la industria automotriz, sino que representa una transformación en la composición de las exportaciones mexicanas, al abrir un nuevo motor para la manufactura nacional dentro de la economía digital.












