Rusia y Estados Unidos habrían dado por cerrado el proceso de negociaciones de paz en Ucrania que se mantenía estancado desde febrero, por lo que un eventual diálogo para poner fin al conflicto tendría que comenzar nuevamente desde cero y con una posible participación de países europeos.

De acuerdo con reportes internacionales, tanto el Kremlin como la Casa Blanca dejaron atrás los compromisos alcanzados un año antes por los presidentes Vladímir Putin y Donald Trump durante la cumbre celebrada en Anchorage, Alaska, encuentro que representó un acercamiento diplomático entre ambas naciones tras años de tensiones.

La reunión fue considerada un punto de inflexión debido a que significó el regreso de Putin a territorio occidental desde el inicio de la guerra en Ucrania, en febrero de 2022, rompiendo parcialmente el aislamiento internacional del mandatario ruso.

Sin embargo, los acuerdos alcanzados durante aquella cumbre nunca fueron revelados públicamente. Medios internacionales señalaron que uno de los posibles compromisos planteados por Moscú era detener los combates si Ucrania aceptaba retirarse voluntariamente de la región del Donbás.

El Kremlin evitó detallar sus condiciones debido a que cualquier concesión territorial, especialmente relacionada con zonas de Jersón y Zaporiyia, podría generar rechazo entre sectores nacionalistas rusos.

El escenario actual también estaría marcado por cambios en la situación del conflicto, luego de que Ucrania fortaleciera sus posiciones en algunas zonas estratégicas, principalmente en la retaguardia rusa, situación que habría influido en la postura de Washington.

Ante la falta de avances y el rompimiento de los acuerdos previos, las próximas negociaciones requerirían una nueva etapa diplomática en la que podrían involucrarse países europeos con el objetivo de buscar una salida al conflicto que continúa afectando a la región.

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