La FIFA y su presidente, Gianni Infantino, se encuentran en medio de una polémica internacional luego de que diversas organizaciones, federaciones y dirigentes del futbol expresaran su preocupación por la falta de transparencia en un proyecto que permitiría la participación de capital privado en el financiamiento de sus grandes torneos.
La iniciativa, denominada FIFA Forward Enterprise (FFE), busca ampliar los recursos destinados al desarrollo del futbol mundial a más de 10 mil millones de dólares para las 211 asociaciones miembro del organismo. Sin embargo, la propuesta ha generado cuestionamientos por parte de distintos sectores que consideran necesario mayor información sobre sus alcances.
Las primeras críticas surgieron desde la UEFA, que señaló que la intención de la FIFA representa una línea que “nunca se debería cruzar”. El organismo europeo afirmó que el futbol no debe considerarse una propiedad comercial y cuestionó que la FIFA pueda tomar decisiones de esta magnitud sin una consulta amplia.
Posteriormente, la Concacaf manifestó su inconformidad al señalar que tuvo conocimiento del proyecto únicamente a través de información publicada en medios de comunicación y de un comunicado oficial, mientras que la Confederación Asiática de Futbol (AFC) pidió que cualquier iniciativa de esta relevancia esté basada en principios de transparencia, buena gobernanza y diálogo con las partes involucradas.
La Federación Inglesa de Futbol (FA) y la Federación Francesa también expresaron dudas sobre el proyecto. Philippe Diallo, presidente del futbol francés, indicó que no cuenta con detalles suficientes sobre la iniciativa y consideró que existen varias interrogantes debido a que las federaciones no participaron en su elaboración.
Las críticas también llegaron desde figuras del futbol internacional. El comisario europeo de Deportes, Glenn Micallef, cuestionó la propuesta y pidió que no se trate al futbol como un producto comercial más. Por su parte, Javier Tebas, presidente de LaLiga, acusó a Infantino de impulsar una mezcla entre política, dinero y poder sin suficiente transparencia.
El expresidente de la FIFA, Joseph Blatter, también se pronunció en contra del proyecto, al considerar que la relación entre la dirigencia actual del organismo y sectores políticos podría afectar la imagen del futbol internacional.
De acuerdo con la FIFA, FIFA Forward Enterprise sería una filial propiedad y bajo control del organismo, cuyo objetivo sería consolidar operaciones comerciales y de eventos. La propuesta contempla otorgar recursos adicionales a las 211 asociaciones miembro, con una inversión estimada de hasta 20 millones de dólares por asociación para proyectos especiales y otros fondos correspondientes al periodo 2027-2030.
Según reportes del diario británico The Times, la FIFA habría establecido un plazo para que las asociaciones acepten la propuesta y, de acuerdo con esa información, quienes rechacen el acuerdo recibirían una cantidad menor de financiamiento.
La polémica recuerda una iniciativa similar impulsada en 2018 por Infantino, cuando se planteó una inversión millonaria junto con fondos privados para crear nuevas competiciones y ampliar algunos torneos. Aquella propuesta fue descartada tras la oposición de organismos europeos y principales ligas internacionales.













