La vida de Mateo Miguel Sánchez Azul, de 54 años, cambió drásticamente hace dos años. Originario de Cárdenas y de oficio cocinero, perdió una pierna y, con ello, también la posibilidad de continuar trabajando como antes.
Actualmente enfrenta dificultades para cubrir sus necesidades básicas y busca el apoyo de la ciudadanía para poder salir adelante. La pérdida de su fuente de ingresos ha complicado aún más su situación, pues requiere recursos para sostenerse y afrontar los gastos derivados de su nueva condición.
Don Mateo ha compartido su historia con la esperanza de encontrar solidaridad entre quienes puedan brindarle algún tipo de ayuda. Su caso refleja las dificultades que enfrentan las personas que, después de sufrir una discapacidad, también pierden su principal fuente de ingresos.
Hoy, más que recuperar lo que perdió, busca una oportunidad para volver a salir adelante y contar con condiciones dignas para continuar con su vida.













