El Ejército de Estados Unidos desmintió las afirmaciones de la Guardia Revolucionaria de Irán sobre la supuesta destrucción de tres cazas F-35 en un ataque contra la base aérea de Al-Azraq, en Jordania, y aseguró que tampoco hubo una ruptura del bloqueo naval impuesto a los puertos iraníes.
Las autoridades militares estadounidenses informaron que ninguno de sus aviones resultó dañado y afirmaron que los misiles y drones lanzados por Irán fueron interceptados o no alcanzaron sus objetivos.
La versión iraní sostenía que un ataque con misiles balísticos había destruido tres aeronaves, dañado otras tres y causado la muerte de personal técnico, en respuesta al bombardeo estadounidense sobre la isla de Qeshm, donde fallecieron tres personas, entre ellas un menor de edad.
Sin embargo, el Comando Central de Estados Unidos (CENTCOM) aseguró que la base de Al-Azraq mantuvo su capacidad operativa y que los sistemas de defensa antimisiles neutralizaron la ofensiva sin registrar víctimas ni daños materiales.
Por su parte, el Ejército de Jordania informó que interceptó y derribó cinco misiles balísticos dirigidos hacia su territorio, confirmando que el incidente no dejó personas lesionadas ni afectaciones de consideración.
En cuanto al ámbito marítimo, Washington también rechazó la versión difundida por medios iraníes que señalaba que el petrolero M/T Nora había logrado romper el bloqueo naval establecido por Estados Unidos.
El Comando Central indicó que el buque nunca cruzó el cerco y aseguró que las operaciones de vigilancia continúan con el apoyo de buques de guerra, aeronaves y miles de efectivos desplegados en la región.
La tensión entre ambos países se mantiene elevada tras una nueva jornada de bombardeos estadounidenses contra objetivos militares iraníes y los posteriores ataques atribuidos a Teherán.












