Dos palestinos murieron durante un ataque atribuido al ejército israelí en la Franja de Gaza, donde también fueron destruidos almacenes que contenían medicamentos y suministros médicos.
El hecho ocurre en medio de la persistente crisis humanitaria que enfrenta la población gazatí, con severas dificultades para acceder a atención médica y medicamentos.
La destrucción de instalaciones y suministros médicos representa un nuevo golpe para el sistema sanitario de Gaza, que continúa operando bajo condiciones críticas tras meses de conflicto.
Las autoridades palestinas han denunciado de manera reiterada los daños a infraestructura civil y sanitaria, mientras continúan los llamados internacionales para proteger a la población y garantizar el acceso a ayuda humanitaria.













