El Gobierno de la Ciudad de México plantea reducir de manera considerable el número de comerciantes ambulantes que se instalan en la Alameda Central, como parte de las acciones para ordenar el uso del espacio público.
La propuesta contempla que cada organización de vendedores pueda colocar únicamente a siete integrantes, lo que llevaría la cantidad de puestos a alrededor de 77, frente a los cerca de 600 que, según estimaciones de los propios comerciantes, han llegado a concentrarse en la zona.
La medida ya comenzó a aplicarse este lunes, cuando se impidió la instalación de vendedores en la acera de la Alameda que colinda con avenida Juárez.
Sin embargo, representantes de los comerciantes cuestionaron el esquema y reclamaron que las restricciones no se aplican de la misma manera a otros grupos que también realizan actividades comerciales en espacios públicos.
Los vendedores señalaron además que no se les ha planteado una reubicación concreta y rechazaron anteriormente firmar un acuerdo que establecía el límite de siete comerciantes por organización.
Como parte de las negociaciones, las autoridades habrían planteado permitir que los integrantes de las agrupaciones se instalen sin restricciones durante viernes, sábado y domingo, mientras continúan las conversaciones para definir el esquema de ordenamiento.














