El avance del azolve en la Barra de Panteones, en el ejido El Alacrán, comienza a reducir de manera considerable el paso hacia el mar desde la Laguna Machona, situación que mantiene en alerta a pescadores de la zona.
La bocana artificial fue abierta en 1975 y actualmente atraviesa un puente de aproximadamente 600 metros. Sin embargo, debajo de esta estructura el canal se ha reducido a unos 50 metros y el paso continúa estrechándose conforme se aproxima a la costa debido a la acumulación de sedimentos.
Ante esta situación, el comisariado ejidal, Gilberto Gil Sánchez, solicitó realizar trabajos de dragado en la barra, además de construir escolleras o espigones a ambos lados para evitar que las corrientes continúen acumulando sedimentos y terminen por cerrar la salida.

Los pescadores advierten que un eventual cierre de la bocana representaría un riesgo para sus actividades, debido a que las embarcaciones tendrían dificultades para salir hacia el mar. También se limitaría el ingreso de especies marinas a la Laguna Machona.
En la zona norte ya se observan extensos playones, mientras que las corrientes han concentrado parte del azolvamiento hacia el sector oeste. Habitantes de la comunidad señalaron que el cierre del paso también podría modificar las condiciones de salinidad de la laguna y afectar el hábitat de diversas especies.
Por ello, pobladores y pescadores consideran urgente atender el problema antes de que la acumulación de sedimentos cierre por completo la bocana. El dragado y la construcción de infraestructura de protección son planteados como medidas necesarias para conservar esta conexión con el mar y proteger la actividad pesquera de la región.












