Después de 33 años, el Estadio Centenario 27 de Febrero volvió a recibir un encuentro de la Serie del Rey, al convertirse en escenario del tercer juego entre los Olmecas de Tabasco y los Toros de Tijuana por el campeonato de la Liga Mexicana de Beisbol.

Con un lleno total, la afición tabasqueña acompañó a la novena local en una noche histórica para el beisbol del estado. El llamado “Infierno Verde” recuperó así su lugar como sede de la definición del máximo título del circuito.

La ceremonia inaugural tuvo como invitados a dos integrantes de los Olmecas campeones de 1993. El lanzador balancanense Cecilio Ruiz Ferrer, integrante del Salón de la Fama de la Liga Mexicana de Beisbol, realizó el lanzamiento de la primera bola, mientras que el exjugador cardenense Lázaro Tíquet Hernández fungió como bateador.

También participaron la Flor Tabasco 2026, María José Hernández Vera, quien colocó la pelota utilizada por el pitcher abridor de los Olmecas en el montículo, y el tenor tabasqueño David Páez, encargado de interpretar el Himno Nacional.

Al encuentro asistieron directivos de la Liga Mexicana de Beisbol, así como representantes de los Toros de Tijuana y los Olmecas de Tabasco, en una jornada que reunió a figuras del presente y pasado del beisbol estatal.

El Estadio Centenario 27 de Febrero será sede de tres encuentros de la Serie del Rey, mientras la afición tabasqueña mantiene la esperanza de celebrar en casa el segundo campeonato de los Olmecas en la historia de la Liga Mexicana de Beisbol.

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