La presidenta Claudia Sheinbaum Pardo reconoció la legitimidad de las demandas de los trabajadores del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS), en medio de las movilizaciones realizadas en distintas entidades del país para exigir mejoras laborales y cambios en la representación sindical.
Entre las principales inconformidades se encuentra el incremento salarial de 6.8 por ciento aprobado por el Congreso Nacional del Sindicato Nacional de Trabajadores del Seguro Social (SNTSS), integrado por 2.9 por ciento al salario tabular y 3.9 por ciento en prestaciones. También existe una exigencia para destituir al secretario general del sindicato, Rafael Olivos Hernández.
El director general del IMSS, Zoé Robledo, señaló que la institución respeta el derecho de trabajadores activos, jubilados y pensionados a manifestarse y participar en la consulta prevista para el miércoles sobre el aumento salarial. El Centro Federal de Conciliación y Registro Laboral acompañará este ejercicio para contribuir a que se desarrolle con transparencia y libertad sindical.

Respecto a otras demandas, como el regreso al Régimen de Jubilaciones y Pensiones, Robledo explicó que se requieren modificaciones legales que exceden las atribuciones del instituto. Asimismo, aseguró que los servicios médicos continúan funcionando en el país, pese a las protestas.
Las movilizaciones se han realizado en 12 estados y 20 puntos, entre calles y centros de salud, con una participación promedio de mil 400 personas al día, según cifras oficiales.












