Las lluvias intensas pueden saturar el suelo y aumentar el riesgo de deslizamientos en laderas y terrenos inestables, por lo que se recomienda a las familias que viven en estas zonas mantenerse atentas a posibles señales de peligro.
Entre los indicios que requieren atención se encuentran la aparición de grietas en el suelo o las paredes, hundimientos, inclinación de árboles y postes, filtraciones de agua y ruidos inusuales provenientes de las laderas. Si se detectan estas condiciones, es importante alejarse del área y avisar de inmediato a las autoridades.

También se aconseja evitar la tala de árboles en terrenos susceptibles a deslaves, impedir que las tuberías filtren agua hacia el suelo y no modificar los cauces naturales del agua.
La prevención es fundamental para reducir riesgos durante la temporada de lluvias. Ante una situación de peligro, la población debe priorizar su seguridad, evacuar si así lo indican las autoridades y mantenerse informada mediante los canales oficiales de Protección Civil.













