
En su primera comparecencia como titular de la Fiscalía General de la República (FGR), Ernestina Godoy Ramos presentó este jueves ante el Consejo Nacional de Seguridad Pública los ejes de un “plan estratégico de procuración de justicia”, con el propósito de construir una institución “a la altura de los tiempos” y centrada en la atención a las víctimas.
“Vamos a construir una Fiscalía que ponga en el centro a la víctima, que actúe con ética, integridad, profesionalismo y resultados. Continuaremos combatiendo cualquier resquicio de corrupción y negligencia”, afirmó Godoy, quien asumió el cargo tras la renuncia del exfiscal Alejandro Gertz Manero el pasado 27 de noviembre.
La nueva fiscal explicó que el plan, que será presentado formalmente conforme a la ley, contempla seis ejes prioritarios, entre ellos la coordinación estrecha con el Gabinete de Seguridad, el fortalecimiento de las 33 fiscalías estatales, y un nuevo modelo de investigación e inteligencia alineado con los estándares probatorios del sistema penal acusatorio.
Asimismo, anunció una reestructuración y modernización de la Agencia de Investigación Criminal (AIC) para enfocarla en delitos de alto impacto y mejorar su capacidad operativa.
Durante la sesión del Consejo —encabezada por la presidenta Claudia Sheinbaum, el secretario de Seguridad y Protección Ciudadana, Omar García Harfuch, y los 32 gobernadores— se aprobó también el Acuerdo Nacional contra la Extorsión, cuyo objetivo es enfrentar uno de los delitos que más afectan a la población.
García Harfuch señaló que desde el inicio de la estrategia nacional contra la extorsión, el 6 de julio, se han recibido más de 102 mil llamadas al 089 y se ha detenido a más de 600 personas vinculadas a este delito en 22 estados. Subrayó la importancia de fortalecer la profesionalización policial, la coordinación institucional y los sistemas de información para ofrecer respuestas más eficaces.
Por su parte, la presidenta Sheinbaum destacó que la extorsión representa uno de los “grandes retos” en materia de seguridad y celebró la aprobación de la nueva ley que permite que la FGR persiga este delito de oficio, eliminando la necesidad de denuncia previa por parte de la víctima.
Con este nuevo marco legal, la extorsión deja de ser exclusivamente un delito del fuero común y se incorporan mecanismos que buscan una actuación más rápida y contundente por parte de las autoridades federales.












