



Con el objetivo de que las propias comunidades indígenas definan las obras prioritarias para su desarrollo, la delegada de Programas para el Bienestar en Tabasco, Lorena Méndez Denis, encabezó una asamblea en la comunidad Rovirosa, ubicada en la villa Tamulté de las Sábanas, municipio de Centro.
Durante la reunión, las y los habitantes eligieron de manera democrática a los comités de obra y vigilancia encargados de supervisar la aplicación de los recursos y los trabajos que se ejecutarán en la comunidad.
La funcionaria federal informó que este año se destinarán recursos importantes para obras sociales en la localidad, mediante el Fondo de Aportaciones para la Infraestructura Social de los Pueblos y Comunidades Indígenas y Afromexicanas (FAISPIAM).
“Desde el año pasado este fondo llegó aquí a la comunidad de Rovirosa. Con el gobierno de nuestra presidenta Claudia Sheinbaum Pardo y con el derecho que tienen los pueblos indígenas y afromexicanos, que ya está consagrado en la Constitución, las comunidades son ahora sujetos de derecho”, expresó.
En la asamblea participaron representantes del programa FAISPIAM y autoridades comunitarias, donde se destacó que la decisión sobre las obras a realizar corresponde únicamente a las y los habitantes de la comunidad.
Lorena Méndez Denis explicó que, a partir de 2025, los pueblos y comunidades indígenas administran directamente los recursos públicos destinados a infraestructura social, mediante comités electos por la propia población.
“El recurso llega de manera directa y sin intermediarios al pueblo de México, y en el caso del FAISPIAM lo ejerce un comité elegido por la comunidad”, puntualizó.











