El tráfico ilegal de especies silvestres en la región podría generar ganancias de hasta 150 millones de pesos, de acuerdo con reportes sobre el comercio clandestino de fauna que opera en distintos puntos del estado y zonas aledañas.
La venta de animales exóticos y especies protegidas como aves, reptiles y mamíferos se realiza principalmente en mercados, carreteras y redes informales de distribución, donde los ejemplares son capturados en su hábitat natural y trasladados sin controles ni permisos ambientales.
Autoridades ambientales han señalado que este tipo de actividad constituye un delito federal, ya que implica la captura, transporte y comercialización de especies protegidas, muchas de ellas en riesgo de extinción o incluidas en normas oficiales de conservación.
Organizaciones y especialistas advierten que el problema persiste por la falta de vigilancia y la alta demanda, lo que ha convertido a la región en un punto recurrente de extracción y tránsito de fauna silvestre hacia otros estados o incluso al extranjero.
Las autoridades han realizado operativos y aseguramientos de ejemplares en distintas ocasiones, aunque reconocen que las redes de tráfico continúan operando de manera constante en la zona.













