Miles de aficionados tabasqueños se reunieron la noche del domingo en el Parque Centenario de Villahermosa para apoyar a la Selección Mexicana en su duelo de octavos de final ante Inglaterra. Aunque el Tricolor luchó hasta el final, cayó 3-2 y quedó eliminado de la Copa del Mundo 2026.
Desde horas antes del silbatazo inicial, el ambiente estuvo lleno de optimismo. Familias completas, grupos de amigos y aficionados ocuparon el recinto para seguir la transmisión del encuentro, confiando en que México pudiera conseguir el pase a los cuartos de final.
El conjunto inglés tomó ventaja con dos anotaciones de Jude Bellingham, pero Julián Quiñones descontó antes del descanso y devolvió la esperanza a la afición. En la segunda mitad, Harry Kane amplió la diferencia desde el punto penal, mientras que Raúl Jiménez volvió a acercar al Tricolor con otro gol de penal para poner el marcador 3-2.
Durante los últimos minutos, los asistentes alentaron con intensidad en busca del empate que mantuviera con vida a la Selección Mexicana. Sin embargo, el tiempo no fue suficiente y el sueño mundialista terminó con el silbatazo final.

Al concluir el partido, los más de seis mil asistentes comenzaron a abandonar el Parque Centenario con rostros de tristeza y decepción. Las porras y el ambiente festivo que habían acompañado los encuentros anteriores dieron paso al silencio y a las conversaciones sobre el esfuerzo realizado por el equipo mexicano.
La derrota también impidió que se repitieran los festejos en la estatua del Deportista, punto que durante el torneo se había convertido en el lugar de celebración de las victorias del Tricolor. Esta vez, el sitio permaneció sin el entusiasmo que había caracterizado las jornadas anteriores.













