El Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) ordenó la suspensión inmediata de la mayoría de los controles de tráfico relacionados con operativos migratorios, luego de que dos migrantes murieran por disparos de agentes en incidentes ocurridos en Texas y Maine.
La medida fue adoptada tras la muerte del mexicano Lorenzo Salgado Araujo, en Houston, y del colombiano Joan Sebastián Durán Guerrero, en Biddeford. Ambos casos generaron cuestionamientos sobre el uso de la fuerza por parte de los agentes y motivaron protestas, además de llamados para realizar investigaciones independientes.
De acuerdo con la nueva directriz, los agentes deberán evitar este tipo de detenciones vehiculares, salvo en casos que involucren a personas consideradas de alta peligrosidad o con antecedentes por delitos graves. La disposición busca reducir el riesgo de enfrentamientos durante las operaciones migratorias.
Mientras tanto, organizaciones defensoras de derechos humanos y autoridades de distintos países han solicitado investigaciones sobre los hechos, al considerar que las muertes reflejan un aumento en el uso de la fuerza durante los operativos migratorios en Estados Unidos.













