Grupos del crimen organizado han diversificado sus métodos para captar a adolescentes y jóvenes en México, utilizando nuevas estrategias que incluyen el contacto a través de plataformas digitales, promesas económicas y engaños para incorporarlos a actividades delictivas.
Especialistas y autoridades han advertido que organizaciones criminales recurren a redes sociales, videojuegos y aplicaciones de mensajería para acercarse a menores de edad, aprovechando factores como la falta de oportunidades, vulnerabilidad económica y entornos de violencia.

Entre las tácticas identificadas se encuentran ofertas falsas de empleo, regalos, dinero rápido y la creación de vínculos de confianza con los jóvenes, quienes en algunos casos terminan involucrados en labores como vigilancia, transporte de objetos ilícitos o tareas dentro de las estructuras criminales.
Ante esta problemática, en México se han impulsado reformas para fortalecer las sanciones contra quienes recluten a menores para la delincuencia organizada, con penas que buscan castigar de manera más severa esta práctica.
Autoridades y especialistas señalan que la prevención, la generación de oportunidades educativas y laborales, así como la atención a comunidades vulnerables, son elementos clave para reducir el riesgo de que niñas, niños y adolescentes sean captados por grupos criminales.













