Una intensa ola de calor afecta a Estados Unidos, donde más de 113 millones de personas se encuentran bajo riesgo por temperaturas que podrían alcanzar hasta 38 grados centígrados en varias regiones del país.

El Servicio Meteorológico Nacional (NWS) informó que la masa de calor y humedad continuará afectando principalmente zonas del norte y noreste, incluyendo ciudades como Chicago y Nueva York, además de algunos puntos de California y Florida.

Las autoridades alertaron sobre posibles afectaciones a la salud, especialmente para personas sin acceso a sistemas de refrigeración o hidratación, así como impactos en servicios médicos e infraestructura. En algunas zonas, como las Dakotas, se mantiene una alerta de calor extremo.

El organismo prevé que las condiciones comiencen a disminuir gradualmente a partir del jueves, aunque varias regiones continuarán bajo vigilancia. Además, estados como Texas y Nuevo México mantienen alertas por lluvias intensas e inundaciones.

La ola de calor, que inició durante el fin de semana del 4 de julio, ha sido relacionada con alrededor de 30 fallecimientos, según reportes de autoridades estadounidenses.

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