El Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH) inició un proyecto de investigación para estudiar y preservar restos humanos y vestigios arqueológicos encontrados en el cenote Yaakun, en Quintana Roo, donde especialistas localizaron la osamenta de una joven que fue bautizada como “Yatzil”.
El hallazgo fue realizado durante exploraciones subacuáticas por especialistas de la Subdirección de Arqueología Subacuática del INAH, quienes también encontraron restos de fauna y diversas piezas cerámicas que podrían estar relacionadas con la cultura maya.
De acuerdo con los primeros análisis, los restos humanos corresponden a una mujer de entre 18 y 25 años. Sin embargo, los investigadores señalaron que serán necesarios estudios de ADN y otras pruebas científicas para confirmar su antigüedad y determinar su posible relación cultural.
Los materiales fueron localizados a una profundidad de entre 42 y 53 metros, donde se identificaron dos zonas principales: una con restos óseos humanos y otra con fragmentos de cerámica que podrían pertenecer al periodo Posclásico Tardío, comprendido entre los años 1200 y 1521 d.C.
El arqueólogo Gustavo García García explicó que el proyecto contempla medidas de protección para evitar saqueos o alteraciones del contexto arqueológico, además de trabajar en coordinación con propietarios del terreno y grupos de buceo para conservar los vestigios en su sitio original.
Los especialistas destacaron que las condiciones naturales del cenote permitieron una buena conservación de los restos y señalaron que el lugar será integrado al Atlas Arqueológico de Cuevas y Cenotes de la Península de Yucatán. Una segunda etapa de investigación está prevista para 2027.













