Estados Unidos informó que dos militares más perdieron la vida durante el conflicto con Irán, elevando a 16 el número total de soldados estadounidenses fallecidos desde el inicio de las hostilidades.
Las autoridades señalaron que las muertes reflejan los riesgos que enfrentan las tropas desplegadas en Medio Oriente, incluso sin participar directamente en combates terrestres, debido al uso de drones, misiles y ataques aéreos.
El Comando Central de Estados Unidos detalló que los dos últimos fallecimientos ocurrieron en Jordania, mientras las fuerzas estadounidenses respondían a ataques iraníes con misiles balísticos y drones. Además, informó que un militar permanece desaparecido tras el enfrentamiento.

Los primeros fallecimientos ocurrieron poco después del inicio del conflicto, registrado el 28 de febrero, cuando un ataque con drones contra un puerto civil en Kuwait dejó seis soldados estadounidenses muertos. Posteriormente, otros militares perdieron la vida en ataques y accidentes relacionados con operaciones de apoyo en Arabia Saudita e Irak.
La tensión en la región aumentó luego del colapso de las conversaciones de paz, mientras las fuerzas estadounidenses mantienen presencia en distintos países de Medio Oriente, algunos de los cuales se han convertido en objetivos de ataques.
Por su parte, autoridades iraníes han reportado decenas de personas fallecidas y cientos de heridos por ataques estadounidenses durante las últimas semanas, además de víctimas civiles y trabajadores extranjeros afectados por el conflicto.












