Mujeres productoras de Macuspana aseguraron que el programa Sembrando Vida Tabasco ha transformado su vida al permitirles no solo cultivar alimentos para el autoconsumo, sino también comercializar sus cosechas y obtener ingresos para sus familias.
Durante la Jornada de Atención realizada en la comunidad Santuario Primera, integrantes de una Comunidad de Aprendizaje Campesino instalaron un punto de venta donde ofrecieron productos como cacao, malanga, yuca, limón criollo, coco, naranja agria, plátano, además de pinol y achiote elaborados por ellas mismas.
Socorro Ocaña Herrera, integrante de la unidad de producción, explicó que gracias al programa ahora tienen la oportunidad de vender directamente al público, evitando intermediarios y obteniendo un mejor precio por sus productos.
Las beneficiarias señalaron que antes se dedicaban únicamente a las labores del hogar, pero desde su incorporación a Sembrando Vida Tabasco participan activamente en las actividades agrícolas, fortaleciendo sus conocimientos y mejorando la economía familiar.
Asimismo, expresaron su agradecimiento al gobernador Javier May por impulsar este programa, el cual, afirmaron, les ha permitido trabajar la tierra con orgullo y generar ingresos a través de la venta de sus cosechas.













