El Departamento de Justicia de Estados Unidos acusó a la Universidad de California en San Diego de presuntamente discriminar a estudiantes por motivos raciales durante el proceso de admisión a su Facultad de Medicina.
De acuerdo con la dependencia, una investigación realizada durante aproximadamente cuatro meses concluyó que la institución habría manipulado información de los aspirantes para favorecer una mayor diversidad racial en la selección de estudiantes.
Las autoridades señalaron que, en lugar de basar las admisiones en criterios académicos como las calificaciones o los resultados del Examen de Admisión a la Facultad de Medicina (MCAT), el proceso habría considerado la raza de los solicitantes.
El Departamento de Justicia sostiene que estas prácticas podrían representar una violación al Título VI de la Ley de Derechos Civiles de 1964, que prohíbe la discriminación por motivos raciales en instituciones educativas que reciben recursos federales.

La fiscal adjunta de la División de Derechos Civiles, Harmeet K. Dhillon, afirmó que el gobierno buscará poner fin a estas prácticas y advirtió que, de no alcanzarse un acuerdo con la universidad para modificar su proceso de admisión, podrían iniciarse acciones legales.
Por su parte, la Universidad de California informó que revisa la resolución emitida por las autoridades federales.
El caso se suma a otras acciones emprendidas por la administración del presidente Donald Trump contra instituciones de educación superior, entre ellas la Universidad de Stanford y la Universidad de California en Los Ángeles (UCLA), también relacionadas con presuntas violaciones a la legislación federal.
De no resolverse el conflicto, el sistema de la Universidad de California podría enfrentar la pérdida de cientos de millones de dólares en recursos federales destinados a investigación.












