La reserva indígena Tohono O’odham solicitó ante un tribunal federal en Washington detener la construcción de un tramo del muro fronterizo con México, al argumentar que el proyecto autorizado por el gobierno del presidente Donald Trump afecta sus derechos territoriales y culturales.
Durante una audiencia ante el Tribunal de Distrito de Estados Unidos para el Distrito de Columbia, representantes de la comunidad indígena señalaron que el Departamento de Seguridad Nacional (DHS) estaría ocupando terrenos pertenecientes a la nación tribal de manera ilegal para continuar con las obras.
La reserva, ubicada en Arizona y con alrededor de mil kilómetros de frontera con México, ha expresado desde hace años su rechazo a la construcción de un muro en su territorio. En su lugar, la comunidad ha planteado el uso de tecnología de vigilancia como alternativa para reforzar la seguridad fronteriza.

La demanda también advierte que las obras podrían afectar sitios considerados sagrados para la cultura Tohono O’odham, espacios utilizados para rituales y prácticas ancestrales que forman parte de su identidad comunitaria.
La congresista demócrata por Arizona, Adelita Grijalva, respaldó la postura de la tribu y aseguró que la intervención del gobierno federal en estos terrenos representa una afectación a los derechos de los pueblos indígenas.
La comunidad indígena destacó que durante décadas ha colaborado con autoridades federales en materia de seguridad, permitiendo infraestructura como barreras vehiculares, sensores y caminos de patrullaje para apoyar las labores de la Patrulla Fronteriza.
Además, señaló que en los últimos dos años el cruce de migrantes dentro de sus tierras disminuyó más de 90 por ciento, por lo que consideran innecesaria la construcción del muro en esa zona.
El gobierno estadounidense mantiene como una de sus prioridades la ampliación del muro fronterizo durante la administración de Trump, mientras continúan los procesos legales por las afectaciones territoriales y ambientales derivadas del proyecto.












