La percepción de inseguridad entre la población mexicana registró una disminución durante el segundo trimestre de 2026, al ubicarse en 59.8 por ciento, la cifra más baja reportada desde el inicio de la administración de la presidenta Claudia Sheinbaum, de acuerdo con la Encuesta Nacional de Seguridad Pública Urbana (ENSU) del INEGI.

El organismo informó que entre abril y junio de este año, seis de cada 10 personas adultas que viven en zonas urbanas consideraron inseguro vivir en su ciudad. Esta cifra representa una reducción frente al 61.5 por ciento registrado durante el primer trimestre de 2026 y al 63.2 por ciento reportado en junio de 2025.

A pesar de la tendencia a la baja, el indicador mantiene una diferencia entre hombres y mujeres. Durante junio de 2026, el 65.6 por ciento de las mujeres manifestó sentirse insegura en su entorno, mientras que entre los hombres la cifra fue de 52.6 por ciento.

La ENSU evaluó 91 ciudades del país, de las cuales 18 presentaron cambios estadísticamente significativos. En 12 localidades disminuyó la percepción de inseguridad, mientras que en seis aumentó.

Entre las ciudades con mayor reducción destacó Ciudad Nezahualcóyotl, donde el indicador pasó de 55.5 a 41.3 por ciento; Zapopan, de 70.8 a 54.1 por ciento, y Nuevo Laredo, de 34.8 a 26.5 por ciento.

En contraste, algunas ciudades registraron incrementos en la percepción de inseguridad, como San Pedro Garza García, que pasó de 4.4 a 10.6 por ciento; Apodaca, de 26.1 a 33.4 por ciento, y Los Mochis, de 21.1 a 31.2 por ciento.

Respecto a las principales problemáticas observadas por los ciudadanos en sus colonias, el INEGI señaló que las más frecuentes fueron el consumo de alcohol en la vía pública, con 58.1 por ciento; robos o asaltos, con 46 por ciento; venta o consumo de drogas, con 38 por ciento; vandalismo, con 37.8 por ciento, y disparos frecuentes con armas de fuego, con 34.1 por ciento.

La encuesta también reveló que 40.2 por ciento de las personas consultadas tuvo algún conflicto directo con vecinos, autoridades, comerciantes u otras personas de su entorno.

Sobre las expectativas para el próximo año, 32.8 por ciento considera que la situación de inseguridad seguirá igual de mal, mientras que 24.3 por ciento cree que podría empeorar. En tanto, 23.5 por ciento confía en que las condiciones de seguridad mejorarán.

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