Una explosión de material pirotécnico durante la celebración de la fiesta patronal de Santiago Apóstol, en la comunidad de Real de Limón, municipio de Cocula, Guerrero, dejó un saldo de tres personas fallecidas y al menos 30 lesionadas, varios de ellos con quemaduras de gravedad.
Las autoridades confirmaron que las víctimas mortales fueron identificadas como Nereida Cervantes Romero, quien tenía ocho meses de embarazo, además de Carmela Ontiveros Salgado, de 65 años, y Guillermina Ontiveros Salgado, de 55 años. Las tres fallecieron mientras eran trasladadas al Hospital General de Iguala debido a la gravedad de sus lesiones.
El director del Hospital IMSS-Bienestar de Iguala, Rubén Rivera Tolentino, informó que siete pacientes, entre ellos dos menores de edad, ingresaron en estado crítico con quemaduras de segundo y tercer grado. Debido a la gravedad de algunos casos, al menos diez personas serán trasladadas a hospitales especializados de la Ciudad de México y del Estado de México.
De acuerdo con los primeros reportes, el accidente ocurrió cuando una chispa generada por la quema de un «torito» alcanzó el sitio donde se almacenaba material pirotécnico, provocando una fuerte explosión en las inmediaciones del templo, donde cientos de personas participaban en los festejos religiosos.
La detonación causó pánico entre los asistentes y provocó daños estructurales en la iglesia, afectando la techumbre, la bóveda y una de las torres del campanario.
Tras la emergencia, autoridades estatales y federales desplegaron un operativo conjunto para atender a los lesionados, resguardar la zona e iniciar las investigaciones que permitan determinar las causas exactas del siniestro.












