Un gran jurado federal del Distrito Norte de Texas presentó una acusación formal contra cuatro personas señaladas por presuntamente participar en una red dedicada al tráfico de armas para el Cártel de Sinaloa.
El principal acusado es Loyd Walter Hall, de 27 años, residente de Amarillo, quien enfrenta 12 cargos federales relacionados con conspiración para suministrar armas de fuego a integrantes de la organización criminal.
Junto con Hall fueron acusados Jesús Quezada-Meza, Omar Velásquez y Catlynn Ann Townsend, quienes presuntamente participaron en distintas actividades relacionadas con la adquisición y tráfico ilegal de armas.

De acuerdo con la acusación, entre 2024 y 2026 Hall y sus presuntos cómplices habrían mantenido contacto con un integrante del Cártel de Sinaloa para conseguir armamento y trasladarlo hacia México. Entre las armas mencionadas en el expediente se encuentran pistolas Glock 19X, Taurus PT22 y Colt 1911.
Las autoridades estadounidenses también señalan a Hall por presuntamente proporcionar asesoría y conocimientos para facilitar las operaciones de la organización criminal y evadir a las autoridades.
Además de los cargos relacionados con armas, Hall enfrenta acusaciones por presunta conspiración para distribuir fentanilo, cocaína y heroína.

En caso de ser declarado culpable, Hall podría enfrentar cadena perpetua, mientras que sus tres presuntos cómplices podrían recibir penas de hasta 15 y cinco años de prisión, dependiendo de los cargos que se les acrediten.
El caso forma parte de las investigaciones de autoridades estadounidenses contra las redes que presuntamente facilitan el tráfico de armas desde Estados Unidos hacia organizaciones criminales en México.











