La Unión Nacional de Padres de Familia (UNPF) destacó la importancia de mantener una supervisión constante en las escuelas con modelo militarizado, particularmente para garantizar que las actividades dirigidas a estudiantes se desarrollen bajo condiciones adecuadas y con respeto a sus derechos.
El llamado ocurre en medio del debate nacional sobre el funcionamiento de este tipo de instituciones y los mecanismos de vigilancia a los que están sujetas. La supervisión educativa busca verificar que los planteles cumplan con las disposiciones establecidas y que las actividades de disciplina y formación no representen riesgos para niñas, niños y adolescentes.
La postura cobra relevancia luego de que en los últimos días aumentara la atención sobre las escuelas y academias militarizadas en México, tras diversos casos que han puesto bajo cuestionamiento las condiciones en las que se desarrollan algunas actividades de formación.

En este contexto, la supervisión de las autoridades educativas y la participación de madres y padres de familia son señaladas como elementos fundamentales para detectar posibles irregularidades y garantizar espacios seguros para los estudiantes.
A nivel nacional, la Secretaría de Educación Pública anunció recientemente el cierre de las escuelas militarizadas de educación básica a partir del próximo ciclo escolar, al considerar incompatible este modelo con el enfoque humanista de la Nueva Escuela Mexicana.
El tema mantiene abierto el debate sobre los límites de la disciplina en los centros educativos y la necesidad de fortalecer los mecanismos de protección para los menores.











