Estudiantes del Instituto Politécnico Nacional (IPN) que mantienen un movimiento de paro rechazaron haber causado daños al material audiovisual o a las instalaciones de Canal Once, luego de que la televisora fuera desalojada el pasado domingo.
Los jóvenes señalaron que no tuvieron oportunidad de verificar públicamente las condiciones en que quedaron las instalaciones tras el desalojo y que tampoco se les permitió ingresar como testigos cuando trabajadores de la emisora realizaron fotografías y videos del lugar.
Los estudiantes aseguraron que durante su permanencia en el inmueble únicamente utilizaron el pasillo principal, la entrada, el comedor y los servicios sanitarios, mientras que el resto de las áreas permanecieron selladas.

También afirmaron que no tienen intención de volver a ocupar las instalaciones de la televisora pública, que permanecieron tomadas durante varias semanas como parte del movimiento estudiantil.
El conflicto ocurre luego de que autoridades educativas y directivos de Canal Once señalaran posibles afectaciones al inmueble y al acervo audiovisual de la televisora, que resguarda décadas de producción cultural, educativa e histórica.
De hecho, el IPN había advertido previamente sobre el riesgo que representaba la ocupación para el acervo de Canal Once, considerado uno de los archivos audiovisuales más importantes de la televisión pública mexicana.













