Cientos de jornaleros agrícolas de la región Montaña de Guerrero comenzaron su migración hacia estados del norte del país en busca de empleo, impulsados por la falta de oportunidades, el deterioro del campo y la inseguridad que enfrentan en sus comunidades.
De acuerdo con organizaciones defensoras de derechos humanos, un primer grupo de 117 jornaleros, entre ellos 51 niñas, niños y adolescentes, partió hacia entidades como Chihuahua, Sinaloa, Zacatecas, Michoacán, San Luis Potosí y Sonora, donde trabajarán durante los próximos seis meses en labores agrícolas.

Los trabajadores provienen de municipios como Copanatoyac, Cochoapa El Grande, Tlapa, Metlatónoc, Alcozauca, Olinalá y Tlacoapa. Especialistas señalaron que la migración responde a la pobreza, la falta de apoyos al campo, las escasas oportunidades laborales y el retraso de las lluvias que ha afectado las cosechas.
Además de las dificultades económicas, se advirtió que los jornaleros enfrentan riesgos durante su traslado y estancia en otras entidades, donde han sido víctimas de presuntas extorsiones por parte de grupos delictivos que operan en las rutas de transporte y en algunos campos agrícolas.
Organizaciones civiles hicieron un llamado a las autoridades para fortalecer los programas de apoyo al campo, garantizar condiciones dignas para las familias jornaleras y reforzar la seguridad durante sus desplazamientos.













