Organizaciones de derechos humanos documentaron más de 200 casos de desaparición de personas indígenas defensoras del territorio y del medio ambiente en siete estados del país, en un contexto marcado por conflictos relacionados con la defensa de recursos naturales y espacios comunitarios.
El registro señala que las víctimas son integrantes de comunidades indígenas que participaban en procesos de protección de sus tierras, bosques, agua y otros bienes naturales frente a distintos intereses económicos y actividades consideradas de riesgo para sus territorios.
De acuerdo con organizaciones civiles, las agresiones contra defensores comunitarios incluyen amenazas, hostigamiento, desapariciones y otros actos de violencia que afectan la organización de los pueblos originarios. En entidades como Chiapas se han denunciado ataques contra integrantes de comunidades que defienden la vida y el territorio.

Especialistas y colectivos han señalado que la falta de información completa y de registros especializados dificulta conocer la dimensión real del problema, además de representar un reto para las autoridades encargadas de la búsqueda de personas y la protección de defensores de derechos humanos.
Los colectivos demandaron fortalecer las investigaciones, garantizar la protección de las comunidades y atender las causas que generan los conflictos territoriales para evitar que continúen las agresiones contra quienes defienden sus pueblos y ecosistemas.












