Las vacaciones son un derecho laboral establecido en la Ley Federal del Trabajo (LFT), por lo que las empresas deben respetar el periodo que corresponde a cada trabajador.
Desde la reforma de vacaciones dignas, las personas trabajadoras tienen derecho a un mínimo de 12 días de vacaciones después de cumplir el primer año de servicio. Este periodo aumenta progresivamente conforme a la antigüedad.
La ley establece que corresponde al trabajador definir la distribución de sus días de descanso, aunque las fechas deben acordarse con el empleador de acuerdo con las necesidades del centro de trabajo.

Si una empresa se niega injustificadamente a conceder las vacaciones, el trabajador puede solicitar orientación y presentar una queja ante la Procuraduría Federal de la Defensa del Trabajo (Profedet), donde se brinda asesoría laboral gratuita.
También es recomendable conservar documentos como solicitudes de vacaciones, correos, mensajes o cualquier evidencia que permita demostrar que el periodo fue solicitado y rechazado.
Las vacaciones no deben sustituirse simplemente por una compensación económica mientras continúa la relación laboral, ya que su finalidad es garantizar que la persona trabajadora tenga un periodo efectivo de descanso.
En caso de que exista un conflicto, acudir ante las autoridades laborales puede ayudar a determinar si el patrón está incumpliendo las disposiciones establecidas por la legislación mexicana.














