El fiscal general de California, Rob Bonta, acusó a Paramount de intentar presionar al estado mediante la amenaza de trasladar sus operaciones fuera de la entidad si no se alcanza un acuerdo para destrabar la adquisición de Warner Bros. Discovery.
La disputa se relaciona con la operación valuada en alrededor de 110 mil millones de dólares, que enfrenta una demanda antimonopolio de California y otros estados que buscan impedir la concentración de poder en la industria del entretenimiento.
De acuerdo con reportes, el director ejecutivo de Paramount Skydance, David Ellison, habría planteado comenzar el traslado de la empresa fuera de California a partir del 1 de octubre, si Bonta no acepta negociar una salida al conflicto legal. Entre los posibles destinos se mencionan Tennessee, Texas y Georgia.

Bonta calificó la advertencia como un intento de “chantaje” y sostuvo que la fusión podría generar mayores costos, menos opciones para los consumidores y una reducción en la cantidad de personas dedicadas a la producción cinematográfica. El fiscal aseguró que California continuará buscando frenar lo que considera una consolidación ilegal.
Paramount, por su parte, sostiene que la operación le permitiría competir con grandes compañías tecnológicas y de entretenimiento, y que la permanencia en California continúa siendo de interés para la empresa. Sin embargo, sus ejecutivos han reconocido que una eventual mudanza está sobre la mesa ante las presiones legales y financieras.
La posible salida de Paramount representa una preocupación para California, particularmente para la industria audiovisual de Los Ángeles, que ya enfrenta el traslado de producciones hacia otros estados y países que ofrecen incentivos fiscales.
La disputa continúa mientras avanza el proceso judicial sobre la adquisición de Warner Bros. Discovery.













