Comerciantes y representantes de establecimientos de la Zona Piel solicitaron a la Procuraduría Federal de Protección al Ambiente (Profepa) reforzar las inspecciones y realizar operativos para detectar y frenar la comercialización ilegal de pieles exóticas.

Representantes del sector señalaron que durante más de dos décadas no han recibido inspecciones de autoridades ambientales federales en la zona, por lo que consideraron necesario revisar el origen y la documentación de los productos elaborados con pieles de especies exóticas.

La petición ocurre luego de que se documentara una presunta cadena de comercialización de piel de cocodrilo obtenida ilegalmente en Tamaulipas y posteriormente trasladada a Guanajuato para su procesamiento y venta a fabricantes de calzado.

En establecimientos de León se comercializan artículos y materiales elaborados con pieles de cocodrilo, víbora y mantarraya, entre otras especies. Comerciantes aseguraron que, en los casos de productos autorizados, los vendedores deben contar con los permisos correspondientes emitidos por las autoridades ambientales.

Representantes de la Zona Piel reconocieron que combatir el mercado negro puede resultar complicado, debido a que parte de esta actividad podría realizarse de manera clandestina o fuera de establecimientos formales, pero consideraron que las inspecciones permitirían fortalecer los controles.

También hicieron un llamado a los consumidores a verificar la procedencia y documentación de los productos elaborados con pieles exóticas, con el objetivo de evitar adquirir mercancía de origen ilegal y contribuir a la protección de las especies y los ecosistemas.

Los comerciantes solicitaron que las autoridades ambientales realicen revisiones en la zona para garantizar que la comercialización de estos productos se lleve a cabo conforme a la legislación vigente.

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