El Ministerio de Defensa de Rusia informó este viernes que sus fuerzas realizaron un “ataque masivo” y otros nueve ataques combinados con misiles de distintos tipos y drones contra presuntos objetivos militares en Kiev y otras regiones de Ucrania.
De acuerdo con el balance difundido por las autoridades rusas, las operaciones se realizaron durante la última semana y estuvieron dirigidas contra instalaciones que, según Moscú, forman parte de la infraestructura militar ucraniana.
Uno de los principales ataques ocurrió el jueves contra Kiev y dejó 17 personas muertas y decenas de heridas, de acuerdo con reportes sobre las consecuencias de la ofensiva. En los ataques se utilizaron diferentes tipos de misiles, incluidos proyectiles con trayectoria balística como los Iskander-M.

La ofensiva se produce en un momento de fuerte escalada de los ataques aéreos entre Rusia y Ucrania. La capacidad de defensa antiaérea ucraniana enfrenta además dificultades debido a la disponibilidad limitada de interceptores para los sistemas Patriot, utilizados para hacer frente a algunos de los misiles balísticos rusos.
Rusia sostiene que sus operaciones tienen como objetivo instalaciones militares, mientras que autoridades ucranianas han denunciado daños y víctimas civiles derivados de los bombardeos.
Los nuevos ataques mantienen elevada la tensión en el conflicto, en medio de los esfuerzos diplomáticos internacionales para alcanzar una salida negociada a la guerra.













